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Cómo encontrar una motivación para vivir

¿De qué manera puedo recobrar la motivación? Considere las razones por las cuales actúa tal y como si estuviese animado. Ejerce la autocompasión. Utiliza la regla de los diez minutos. Tome un recorrido en la naturaleza. Mezcle una labor dificultosa o desganada con algo que le agrade realizar. Administre su lista de tareas atentos. ¿Mas cosas? ?

Conoce las razones por las cuales deseas conseguir cada cosa

En entre las paredes de tu habitación u oficina, cuelga un enorme letrero donde estén escritos todos tus sueños y misiones. De esta forma, toda vez que te sientas abrumado, angustiado, deprimido, agotado o sin ganas de nada, estas imágenes o expresiones van a ser las que te van a animar y van a animar a continuar adelante. No vas a perder el foco ni la dirección de tu sendero.

Jamás con otros. Cada individuo tiene sus misiones y logros, con lo que si vives examinando tus éxitos o descalabros con relación a el resto, te vas a sentir fallido o desmotivado, siempre y en todo momento va a haber personas que hayan logrado mucho más que tú, pero eso no posee por qué razón importarte. usted.

De qué forma recobrar la motivación en un día que no deseas realizar nada (punto por punto)

  1. La primera cosa que tienes que realizar es eludir llevar a cabo juicios sobre ti o tu Estado emoción de hoy. Si no te sientes de buen humor, no te sientas mal por este motivo. Date la posibilidad de respirar. La primera cosa que tienes que realizar para recobrar la motivación es eludir los pensamientos negativos.
  2. Para batallar estos pensamientos tóxicos, halla un espacio relajado donde no te incordien a lo largo de 5 minutos. Haz un ejercicio de respiración y conciencia.
  3. En tercer sitio fíjate en los pensamientos secundarios, que son por servirnos de un ejemplo: que extraño me resulta estar de esta forma, no comprendo nada, si tengo todo para ser feliz, debo finalizar esa labor o hago esta cosa y no me acercamiento con energía,… Estos pensamientos tienen la posibilidad de existir pero no son mucho más que un juicio sobre tu estado. Relájate y espera unos minutos, no va a pasar nada, la vida proseguirá ahí.
  4. Y finalmente, en el momento en que te sientas mucho más relajado, haz algo neutro (como caminar responsablemente en el presente) que active los centros neuronales relacionados con la percepción y no con la reflexión. Procura llevar a cabo algo que te realice sentir y dirige tus pensamientos al instante presente. Asimismo suelo recurrir al deporte, puesto que mientras que corres o vas al gimnasio, tu cerebro presta atención a la actividad, considerándola más esencial que buscar una explicación a tu estado sensible.

CONSEJO: Tómese un tiempo para reposar, posiblemente haya tenido una semana bien difícil. A lo largo de la próxima hora, no hagas nada. En el momento en que me siento de esta forma, doy un recorrido corto y despacio, intentando de ver a mi alrededor, enfocando mi atención en cosas sencillos: el movimiento de las hojas de los árboles, sentir el viento en mi cara, oír el canto de los pájaros, el peso de mi cuerpo cada paso que doy, trato de tocar la arena o un árbol,…

La enorme patraña sobre la recompensa

Resulta que se demostró que, por norma general , las recompensas no son buenas para motivarlo. Solo son útiles en un corto plazo y para hábitos muy sencillos, como atornillar cables en una línea de montaje por varias horas.

Por el hecho de que si deseas motivarte para una labor mucho más extendida o mucho más complicada, las recompensas tienen la posibilidad de ser una mala iniciativa.

¿Qué hago en este momento con mi vida? ¿De qué manera ocupo mi tiempo?

Los días en los que ves pasar la vida son eternos. La mayor parte de nosotros entendemos esto realmente bien por el hecho de que vivir con una patología crónica, fatiga extrema o mal (o los dos) no nos deja realizar cosas tan sencillos como lo que hago en este momento: redactar unas escasas líneas sencillos.

Con la depresión, no obstante, es diferente. Tu cuerpo podría contestar pues no hay mal ni cansancio (esto es, tomando la depresión aisladamente), pero es tu cabeza la que está en un estado de “vida que pasa”.

Desayuna

En las primeras horas del día, tanto el cerebro como el hígado precisan glucosa para marchar apropiadamente. El ayuno es horrible para el cuerpo y la cabeza, si bien sea algo rápido, siempre y en todo momento trata de comer algo. Esto va a ayudar a sostener su cuerpo y cabeza saludables.

Son pequeños actos que desarrollan importantes cambios en nuestro estado anímico. Si pasas por una situación de depresión dificultosa, te aconsejamos que leas nuestro blog «Soliciar asistencia es de valientes» y te coloques en contacto con un sicólogo especialista en el tema. .

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