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Cómo podemos vencer el desánimo según la Biblia

En Doctrina y Convenios leemos lo siguiente: ?Si andas triste, clama al Señor tu Dios con súplica, a fin de que tu alma se regocije? (D. y C. 136:29). Rezo a fin de que todos reconozcamos los inconvenientes que disponemos y tratemos de prosperar nuestra actitud aun en el momento en que los inconvenientes prosigan estando.

En algún instante de nuestra vida ahora hemos experimentado esa sensación de desánimo, de falta de energía, de no estimar proseguir adelante. El desánimo se hace cargo de eliminar la fe, la promesa y la intención de combatir con lo que se desea.

Pero Dios es poderoso para vencer estas conmuevas que van en oposición a lo que nuestro Padre Celestial desea para todos nosotros. El desánimo procede del fracaso, la desilusión, las esperanzas infringidas, la carencia de comunión con Dios y muchas otras causas. Volver a poner nuestra relación con el Padre Celestial es la mejor forma de sobrepasar este sentimiento.

Batallar el desánimo espiritual

Más allá de que el artículo de el día de hoy aborda particularmente el tema del desánimo espiritual, nos comunica que todo lo escrito en la Biblia fue escrito para animarnos a perseverar en sostener nuestra promesa.

La promesa de que al admitir el cariño de Dios en Jesús y caminar con Él, somos reconciliados con Dios.

4 Pasos para Sobrepasar el Desánimo

El desánimo se encuentra dentro de las causas escenciales por las que un individuo puede verse limitada y por ende hundirse en cosas negativas. De ahí que es primordial comprender que en el momento en que estamos desanimados nos encontramos condicionando nuestra vida a cosas contrarias a eso que Dios desea de nosotros.

De ahí que, en el momento en que deseamos vencer el desánimo, es primordial entender de qué manera nos está perjudicando la vida. Hay 4 pasos que puedes utilizar para agredir el desánimo:

Haber caído en el pecado.

Otra razón por la que puede venir el desánimo es haber caído en el pecado. Por supuesto, una vez que cometemos un fallo o pecamos en algo, prácticamente inmediatamente sentimos un persistente sentimiento de culpa.

Dios pone en nosotros ese sentimiento de culpa donde nuestra conciencia nos acusa de no llevar a cabo lo acertado. Pero es dependiente de nosotros tomar la resolución de arrepentirnos y proseguir adelante o desanimarnos y ofrecernos por vencidos.

III. Recuerda el poder del Señor (Phil

«Todo lo puedo en Cristo que me hace más fuerte»

Aquí Pablo da un espectacular paso de fe. Afirma que el poder de Cristo en lo empodera para todo.

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