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Cuáles son los 7 vacíos emocionales

Apatía, aburrimiento, falta de interés, falta de motivación, desgana. Tristeza, aislamiento, melancolía. Frustración, ansiedad, aburrimiento, fatiga.

¿Por qué razón los contamos?

Quizás haya gente que piensa que siempre y en todo momento son producto de alguna perturbación o problema. Solo lejos de la realidad. La mayor parte de las lagunas sentimentales surgen de la incesante adaptación al ambiente.

La vida es cambio, y los cambios que se dan en las relaciones alteran nuestras brechas. Así sea creando vacíos, ampliando los que hay o llenándolos total o parcialmente, nuestras vivencias de vida condicionan nuestro estado sensible.

¿De qué manera se siente el vacío sensible?

Si bien todo el planeta experimenta el vacío sensible de distintas formas, hay signos recurrentes que podrían ser sus síntomas. Estos tienen la posibilidad de cambiar según la causa del vacío y se tienen la posibilidad de agrupar de la próxima forma.

  • Apatía, aburrimiento, falta de interés, falta de motivación, desgana, alienación.
  • Tristeza, aislamiento, melancolía.
  • Frustración, ansiedad, aburrimiento, cansancio.

¿De qué manera sobrepasar el vacío sensible?

  • Acéptate, ámate y aprende: eres con la capacidad de mantener las conmuevas que te hacen padecer.
  • Identifica tus conmuevas y mide su intensidad: comunmente, si terminas de salir de un viaje de vacaciones, probablemente te sientas “vacío” pues por el momento no andas en la playa, pues por el momento no andas con alguien, es hora para regresar al trabajo y la rutina, es habitual sentir que falta algo, pero si identificas que es algo habitual tras las vacaciones, esto no te va a llevar a un sentimiento mucho más fuerte y bien difícil de sobrepasar. El vacío sensible se llena en el momento en que hallas explicaciones para esto.
  • Comienza nuevos proyectos, dale sentido a tu vida: si andas en un trabajo que no disfrutas, procura modificarlo en el momento en que las condiciones sean las correctas.
  • Meditar: mindfulness, por poner un ejemplo.
  • Círculo de seguridad: gente que te entiende, que sabe ocupar ese vacío, frecuentemente emotivamente.
  • La soledad es bastante buena: haz ocupaciones agradables solo, busca algo que te agrade, baila, pasea, inspecciona o pinta. Una increíble forma de batallar este sentimiento es reconectarte contigo.
  • Enfréntalo y toma resoluciones: si algo no te es conveniente y te causa padecimiento o te anula como persona, ciérralo.
  • Márcate misiones para sentirte efectuado: márcate novedosas misiones, pequeñas misiones para llegar a donde siempre y en todo momento deseaste, o por lo menos procurarlo.
  • Trabajar el autoconcepto: el autoconocimiento, la aptitud de conocerse sensible, física y mentalmente. Así lograras advertir tus enfrentamientos internos, un óptimo conocimiento de ti te va a llevar al equilibrio sensible y sencillez en el manejo de pensamientos, mudando pensamientos negativos por pensamientos positivos, alta autovaloración, vas a llegar a comprender que lo que te preocupa tú no es mucho más que una interpretación subjetiva de tu planeta exterior y que el poder está en tus pensamientos.
  • Asistencia sicológica: donde aprendes a recobrar una aceptable imagen de ti, a comprender de dónde viene esa angustia o si hay otros traumas, ocasiones pasadas similares con este sentimiento.

Rebeca Gómez

¿Por qué razón los disponemos?

Quizás haya gente que crea que son siempre producto de alguna perturbación o inconveniente. Solamente lejos de la verdad. La mayor parte de los vacíos sentimentales brotan de la incesante adaptación al ambiente.

La vida es cambio, y los cambios que se dan en las relaciones alteran nuestras brechas. Así sea creando vacíos, ampliando los que ya están o llenándolos total o relativamente, nuestras vivencias de vida condicionan nuestro estado sensible.

¿Por qué razón me siento tan vacío y triste?

El vacío sensible tiende a ser propio de algunos trastornos de personalidad, como el TLP (Trastorno Límite de la Personalidad), psicótico y depresivo; y frecuentemente marcha como desencadenante de adicciones o inconvenientes de conducta alimenticia.

En los hombres, la búsqueda de poder, estimar ser aún mucho más “hombre”, fortaleciendo su ego, “y la extendida fila de mujeres que lo persiguen”, puesto que son personas que comunmente no se sienten valiosas y precisan que alguien los valide, ellos mismos no tienen la posibilidad de darse ese visto bueno, lo precisan todo el tiempo…

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