Saltar al contenido
Inicio » Qué pasa cuando el corazón está triste

Qué pasa cuando el corazón está triste

Te contamos que la tristeza no genera modificaciones cardiacas. No obstante, puede perjudicar el desempeño general de la persona y presentarse con síntomas sistémicos como cansancio radical, debilidad y también insomnio.

Tenemos la posibilidad de sentirnos tristes por el hecho de que tuvimos una discusión con un amigo, rompimos con nuestra pareja o un óptimo amigo nuestro se mudó a otro sitio. Es natural sentirse triste, deprimido o desanimado. Todos sentimos estas conmuevas humanas; son reacciones a las adversidades y óbices de la vida. No obstante, en el momento en que estas conmuevas se sostienen a lo largo de bastante tiempo o son muy profundas, se transforma en una patología llamada trastorno depresivo.

La civilización donde nos encontramos metidos nos llevó a sobrevalorar y amplificar las conmuevas positivas. Es tal y como si tuviésemos que probar que la alegría y el positivismo nos dominan en todo instante y que todo siempre y en todo momento es excelente.

El papel del agobio

La gente que administran bien sus conmuevas tienen una mejor salud cardiovascular. Por otra parte, el exceso de agobio en un largo plazo incrementa el peligro cardiaco al modificar las hormonas del agobio que contribuyen al avance de anomalías de la salud cardiacas.

De este modo, nuevos análisis completados fomentan la utilización de calmantes y antidepresivos en ciertos conjuntos de pacientes con patología coronaria permanente y famosa para progresar su estado cardiaco, estabilizando su situación sensible.

Fallecer de tristeza

Fallecer de tristeza es imposible, cuando menos a nivel clínico. Las causas que conducen a la desaparición están similares con otras patologías. No obstante, tanto el desafío como la tristeza están unidos a ciertas causas, agudizando ciertos inconvenientes a nivel psicológico.

De este modo, un trabajo de investigación hecho por estudiosos noruegos llegó a la conclusión de que la depresión y sus síntomas socios generan un desequilibrio hormonal. Este desequilibrio perjudica el desempeño habitual del corazón humano. En verdad, sufrir depresión se encuentra dentro de las primordiales causas del agobio, una nosología que lleva a cabo fenómenos inflamatorios o aterosclerosis.

En el momento en que el cerebro interpreta el mal sensible como una amenaza

El mal torácico frecuenta manifestarse en el momento en que nuestro padecimiento es profundo o sostenido en el tiempo. Es común que este efecto psicofísico de alta intensidad se muestre en los duelos. Perder a alguien o padecer un quiebre afectivo son 2 desencadenantes comunes. Asimismo los periodos de crisis en las transiciones, tal como las mucho más dolorosas decepciones.

  • Lo que pasa en estas situaciones es lo siguiente. El cuerpo interpreta esta experiencia sensible intensa y persistente como una amenaza y, consecuentemente, lleva a cabo una contestación de agobio.
  • Esta contestación al agobio libera hormonas como el cortisol y la adrenalina. La presión arterial sube y el cerebro escoge mandar mayores escenarios de oxígeno a los músculos y no tanto al corazón o los pulmones. Hace esto en un intento de hacer más simple el accionar de pelea o escapada.
  • Consecuentemente, experimentamos una alguna sensación de ahogo o presión gracias a estos cambios hormonales y fisiológicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *