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Qué pasa cuando una relación va muy rapida

Ir bastante veloz en una relación en ocasiones puede representar hallarse con el vacío del arrepentimiento. Pues en ocasiones pasa, el cariño nos cautiva en un instante preciso y después, la pasión nos ciega y nos arrastra a llevar a cabo de las conmuevas anclas que nos llevan a la deriva y sin un rumbo claro.

En el momento en que comenzamos una relación, hay un festín de neurotransmisores en el cerebro. Este coctel explosivo nos hace sentir tal y como si estuviésemos en la nube nueve. Observamos todo de rosa y pensamos que nuestra pareja es lo mucho más próximo perfectamente. A lo largo de este intérvalo de tiempo, los lentes de amor nos dan una visión sesgada, y por este motivo es conveniente ir de a poco. Hay parejas que se casan a los seis meses de conocerse y se llevan realmente bien, pero hay quienes no tienen tanta suerte. Una vez terminada la carrera cariñosa, se dan cuenta que han cometido un grave fallo y han relacionado su historia con la persona equivocada.

Conocerse, convivir, casarse, tener hijos… ¿cuáles son los inconvenientes y las secuelas de ir bastante veloz en una relación sentimental?

Hay gente que hace todo lo mencionado rapidísimo pues «se siente de esta forma»; Se dejan llevar por las conmuevas, no razonan sobre ninguna resolución y cualquier paso que implique seguir en la relación les semeja impresionante. Hasta aquí todo bien (o sea ilusionarse con todo, no ir veloz), pues vamos a engañarnos, nos pasó y nos proseguirá pasando a todos. En el momento en que nos encontramos en esa etapa de enamoramiento, en el momento en que todo es fantástico, cada pequeña cosa nos conmueve formidablemente. En este momento, en el momento en que digo cualquier “pequeña cosa” no me refiero, afirmemos, a casarse; esas son enormes expresiones. No obstante, siempre y en todo momento hay quienes se dejan llevar al límite y se dejan llevar hasta el punto de que son sus conmuevas las que toman las resoluciones. Eso está bien si hay una sección racional implicada, en caso contrario es precisamente una disparidad. ¿Por qué razón? Simplemente, en el momento en que pasa la etapa de enamoramiento (comunmente dura de 3 a 4 años), la persona que se dejó llevar por sus impulsos en un instante de euforia se percata de que estuvo muy mal por no haber utilizado la cabeza en todo, mucho más que utilizar gorra. ¿Qué tenemos la posibilidad de llevar a cabo para no cometer este fallo y realizar las cosas bien desde el comienzo?

Comunmente la oración habitual para enamorados es

¿Qué son las relaciones de choque?

Las relaciones de choque son aquellas relaciones que se sostienen inmediatamente después de una separación de la que aún no nos hemos recuperado; y con el que procuran, a toda costa, substituir a la pareja previo.

Es una manera prácticamente agobiada de intentar no pasar por el padecimiento que le causó la separación de la pareja previo: opinar de forma ciega en aquella conocida oración de que «un clavo clava otro clavo».

Admite que todos tus deseos son reales… pero no en todos los casos válidos

Ninguno de nosotros busca el mal, el mal o el padecimiento por cuenta propia. En el momento en que padecemos por nuestros fallos y fallos, lo hacemos pues siempre y en todo momento buscamos recursos, pero los buscamos de forma errónea.

En el momento en que charlamos de nuestros deseos, debemos admitir que todo cuanto queremos es bueno en sí: queremos amor, felicidad, exitación, plenitud, integridad, hermosura… todo en los sitios (y personas) equivocados. .

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