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Qué pasa si trabajas todos los días

Trabajar mucho más de 8 horas tresdobla el peligro de depresión. Dado que las horas plus se transformen en algo frecuente lleva a una mayor exposición al agobio, al tiempo que nos distancia de la familia y los amigos, lo que puede producir sentimientos de soledad y desánimo.

Tanto el los pies en el suelo como múltiples estudios prueban que el exceso de trabajo tiene la posibilidad de tener secuelas negativas. Ahora, se expondrán diez anomalías de la salud derivadas del exceso de este.

Un día y medio de reposo por semana

El Estatuto de los Trabajadores (ET), máxima ley de referencia en materia laboral en España, establece en su producto 37 que todos y cada uno de los trabajadores están en su derecho a un día y medio de reposo por cada siete días trabajados. Sin embargo, estas pausas tienen la posibilidad de tomarse en un período de catorce días. Esto es, podrías trabajar el primer día de la semana y no regresar a cobrar hasta once días después. Quizá 12 si tomamos en cuenta las medias jornadas separadas, que no sería día completa, sino más bien la obligación de proceder a trabajar.

El ET establece el reposo semanal mínimo obligación (acumulativo), pero los convenios colectivos de cada campo tienden a prosperar estas condiciones.

¿Cuál es el límite de horas de trabajo del día a día?

Después de las reformas efectuadas por la Ley 2101 de 2021 al producto 161 del código substantivo del trabajo, por el momento no hay una día máxima legal.

Previamente, el producto 161 de la CST establecía una jornada de trabajo máxima de 8 horas. El día de hoy por el momento no lo contempla y solo apunta:

¿Qué sucede si un día festivo coincide con un día de reposo?

No es requisito mover los días festivos que coincidan con el día de reposo del trabajador a otro día.

O sea, el trabajador “pierde” las vacaciones, salvo estipulación contraria en el contrato. Si bien la verdad es que es extraño que el acuerdo constituya algo sobre esto.

Ansiedad

Es la consecuencia mucho más clara de todas y cada una. Es una sensación de incomodidad y alarma que, por su parte, nos hace difícil combatir los retos que disponemos por enfrente. La ansiedad nos hace estar siempre y en todo momento activos, pero al tiempo poseemos temor de meditar en nuestras responsabilidades, con lo que postergamos ciertas de ellas. Esta procrastinación ayuda a la acumulación de obligaciones.

El síndrome de Burnout es una condición psíquica y física caracteristica de ámbitos de trabajo rigurosos y con poca aptitud de contestación a las pretensiones de los expertos. Radica en una mezcla de despersonalización, crisis por sepa de esperanzas motivadoras y ansiedad generada por el estancamiento y la monotonía del trabajo. Hay que tener en consideración que el síndrome de Burnout no debe manifestarse por exceso de trabajo, sino más bien por reiteración y falta de tiempo para respirar y escapar del contexto laboral. De este modo, tomarse un tiempo para volver a poner energías y aclarar la cabeza frecuenta asistir, pero en otras ocasiones es requisito cambiar de ocupación para sentirse bien.

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