Saltar al contenido
Inicio » Quién nos dio la capacidad de hablar

Quién nos dio la capacidad de hablar

? Los religiosos piensan que el origen del lenguaje se lo dio Dios a Adán a fin de que fuera el único animal racional que tenía la aptitud de denominar al resto de los seres y realidades de todo el mundo. ? Los investigadores de la evolución están en concordancia en que el lenguaje brotó de la necesidad de estar comunicado.

A todos nos chifla recibir regalos, y el Padre Celestial siempre y en todo momento desea colmarnos de Sus bendiciones. Entendemos que los regalos no son iguales a los premios pues los nos llega por idea de quien los desea obsequiar, no son algo que nos ganemos, si bien es imposible denegar que los regalos se dan a personas queridas y destacables. Por ende, tenemos la posibilidad de desplazar el corazón de alguien a fin de que nos realice un obsequio. ¡Nuestra proximidad a Dios, el cariño que le exponemos y la actitud adecuada lo motivan a ofrecernos los dones que tiene reservados para nosotros! Él ansía llenarnos con sus dones a fin de que tengamos la posibilidad compartirlos con el resto. Y tenemos la posibilidad de recibirlos pues Jesús nos hizo hijos y coherederos, capacitándonos de esta manera para recibirlos. Además de esto, es esencial comprender que es el Espíritu Beato quien nos ofrece los dones que nos asistirán a cumplir el propósito de Dios en nuestras vidas.

Los dones de Dios son bastantes. En verdad, la vida es una, tal como todas y cada una de las capacidades y talentos que contamos para salir adelante. Por ende, capacidades, dones y dones son lo mismo tratándose de lo que el Señor nos ofrece. Merece la pena en especial saber y ver las capacidades que Dios nos ofrece para ser útil y bendecir a el resto como una parte de una congregación, como una parte del cuerpo de Cristo. Ciertos de estos dones son la aptitud de charlar de manera sabia, que se usa para tomar resoluciones; otro es el don de conocimiento para comprender lo que no se observa y ver con ojos espirituales para ministrar; asimismo está el don de la fe, ya que más allá de que es verdad que todos contamos una porción de fe, tenemos la posibilidad de acrecentarla. En mi caso, le solicité al Señor este obsequio y me lo dio, pero en el momento en que me lo dio, me solicitó que lo usara, ¿de qué forma? Bueno, combatir ocasiones desafiantes. Fue desde ese instante que empecé a conocer el desarrollo de las cruzadas de Glory Nights, puesto que superé mi temor a opinar para lograr llegar a considerablemente más personas. De ordenar cruzadas en circuitos con aptitud para 20.000, Dios me movió a opinar en ordenar una en preciso recinto con aptitud para 45.000. ¡Fue fantástico ver Su acompañamiento a lo largo de todo el desarrollo! Dios me dio la fe para poder ver enormes milagros y realizar cosas que antes creía que eran inviábles. ¡Prepárate por el hecho de que el Señor desea empoderarte con los dones que te asistirán a medrar y ser útil en Su reino!

LA PARÁBOLA DE LOS DOS HIJOS

En el momento en que en la parábola de los 2 hijos un niño afirmaba “sí” a la intención del Padre y no la hacía, probablemente había disculpas: “Él se me olvidó”, “lo hago después”, “se encontraba bastante ocupado”, “he hecho bastante, deja que lo realice mi hermano”. Dios actúa de forma sabia en todas y cada una estas ocasiones. Él escucha la auténtica contestación tras las disculpas: “No”.

El hijo menor no debió haberle dicho “no” verbalmente al Padre. No obstante, cambió de opinión y sus acciones probaron ese cambio.

La hipocresía en la lengua no admite la realidad

)

Santiago no dice que son descreídos por su hipocresía. Tenga presente que afirma «mis hermanos». Santiago dice que tal duplicidad es inconsistente con una vida redimida por Cristo. Los fieles habrían de ser mucho más firmes en sus expresiones.

) Jesús charló precisamente sobre nuestras expresiones ociosas, pero su observación de manera frecuente pasa inadvertida. ido. Jesús mencionó que por cada palabra ociosa va a haber un tiempo de arreglo de cuentas en el día del juicio. expresiones ociosas? Las expresiones vacías son cosas que mencionamos sin precaución, sin importarnos su encontronazo en el resto. Somos bastante veloces para asumir que los errores de nuestra lengua son errores inferiores, errores que Dios va a pasar por prominente. No obstante, Jesús era absolutamente siendo consciente de la naturaleza asoladora de nuestras expresiones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *